lunes, 2 de noviembre de 2009

Los amantes

Sonaba el teléfono por quinta vez en el día.

-Hola ¿Quién habla?
-Pablo, ¿sos vos?
-Si, pero ¿Quién habla?
-Soy la persona que te va a decir la posta.
-Bueno, entonces por favor dígame el número que sale mañana en la quiniela.
-Tómalo en serio y escucha: Soy la amante de tu papá.
-¿En serio? Mil perdones en nombre de él.
-Pero te estoy diciendo que soy la persona con la cual engaña a tu mamá y me pedís perdón.
-Si, es que en realidad usted me da lastima. Perdón fue lo primero que se me ocurrió decir.
-¿Y tu mamá no te da lastima?
-Un poco si. Pero creo que usted me inspira un sentimiento de culpa aun mayor
-Parece que no entendes. ¡Soy la amante de tu papá!
-Por eso le digo. Porque de última mi mamá es cornuda pero no lo sabe, en cambio usted, es la segunda, y lo peor del caso, es que usted es conciente. Mi mamá, mal o bien, tiene una familia y usted, sólo un revolcón semanal. Creo que lo suyo es peor.
-Será una vez por semana pero es así desde hace nueve años.
-Peor aun. No entiendo, y perdón que se lo diga, como una persona puede ser tan arrastrada para aguantar tanto tiempo siendo el juguete de otra persona.

Un silencio se adueño de la situación hasta que el tonó de ocupado me avisaba que tenía que colgar el teléfono.

1 comentario:

  1. Me gustó mucho, como todas las cosas que he leído, seguí publicando que tenés cosas muy lindas.

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¿Y usted que tiene para decir al respecto?